por: Mercedes Xiques
El pasado 28 de marzo quedará registrado como una fecha significativa en la historia de la iglesia El Búnker en Las Vegas. No se trató únicamente de la inauguración de un nuevo auditorio, sino de un paso firme dentro de una visión que continúa
avanzando: la conquista.
Lejos de representar un cierre, este momento marca el impulso hacia una nueva meta como casa espiritual: el crecimiento y la consolidación de 300 miembros, reafirmando el compromiso con la expansión, el servicio y el propósito.
Desde el inicio, el ambiente dejó claro que no era un evento más. La convocatoria, de carácter privado, reunió a pastores, líderes espirituales y representantes gubernamentales, en un espacio donde cada detalle reflejaba el camino recorrido para llegar hasta este momento.
La jornada comenzó con un tiempo de alabanza dirigido por la pastora Paola Díaz junto al equipo de adoración de la iglesia central, estableciendo un ambiente de profunda reverencia y expectativa espiritual.
Durante el mensaje central, se reafirmó una verdad que dio sentido a toda la celebración:
“Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican” (Salmo 127:1, Reina-Valera).
Más allá de la estructura visible, el énfasis estuvo en la esencia. Se recordó que el valor de la iglesia no reside en sus paredes, sino en las vidas que la conforman.
En ese contexto, la visión de “El Búnker” fue presentada con una imagen clara y profundamente humana: la de un soldado que, tras la batalla, llega herido, cansado o sin fuerzas. Un lugar donde puede detenerse, sanar, recuperar provisión y ser restaurado, sabiendo que no es el final del camino, sino el punto de preparación para volver a levantarse.
Este concepto no solo define un nombre, sino una identidad: una casa diseñada para restaurar y enviar.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la unción con aceite realizada por el profeta Josué Ixcot sobre los pastores Ronald Días y la pastora Paola Nava. Este acto, profundamente arraigado en la liturgia cristiana evangélica, simboliza consagración, impartición espiritual y el inicio de una nueva etapa de responsabilidad y expansión ministerial.
La ceremonia también incluyó la presencia de autoridades locales, entre ellas Iris Ramos Jones, representante del gobernador de Nevada, Joe Lombardo, y directora de la Office for New Americans, quien entregó un reconocimiento oficial destacando el impacto de la iglesia en la comunidad de Las Vegas. En sus palabras, se resaltó el compromiso de El Búnker en el fortalecimiento de familias y en el desarrollo de iniciativas de apoyo social y espiritual, especialmente dentro de la comunidad hispana.
Asimismo, se contó con la participación de Bernard Emerson, director of Converge PacWest (CPW), junto a Alma Castillo, Director Assistant of Converge PacWest (CPW). También estuvo presente el profeta Josué Ixcot, así como diversos pastores invitados provenientes de Nuevo México y Utah, quienes formaron parte de este momento trascendental.
Dentro de los reconocimientos, destacó el otorgado al pastor Emilio Samoya, cuya dedicación, liderazgo y cuidado en cada detalle fueron fundamentales en la construcción del nuevo auditorio. Su compromiso, junto al de su esposa Sarai, fue reconocido como una expresión tangible de servicio, fidelidad y visión.
Durante el desarrollo del evento, el pastor Willy y la pastora Jenny cumplieron un rol clave como traductores, permitiendo una comunicación fluida entre los asistentes internacionales.
La celebración se extendió al día siguiente con la participación del profeta Samuel, proveniente de Guatemala, quien ministró a los pastores mediante un tiempo de unción y palabra profética, declarando expansión, crecimiento y la apertura de nuevos territorios.
La inauguración del nuevo auditorio de El Búnker no representa únicamente un avance en infraestructura. Es el testimonio de una visión que no se detiene, sostenida por la fe, construida con compromiso y afirmada en el propósito.
Porque, al final, no se trata de un edificio.
Se trata de una casa donde las vidas son restauradas…
y enviadas nuevamente con propósito.

