Palabra compartida por el pastor : Emilio Samoya – Iglesia El Búnker
La Biblia no es simplemente un libro; es la Palabra de Dios para la humanidad. A través de ella conocemos el corazón del Padre, sus promesas y el camino de salvación que nos ofrece por medio de Jesucristo.
Durante la enseñanza, Emilio Samoya lanzó una pregunta que invitó a la reflexión:
¿Cuántas veces a la semana lees la Biblia?
La respuesta debería ser sencilla: todos los días.
Vivimos en un mundo lleno de voces, opiniones y cambios constantes, pero la Palabra de Dios permanece para siempre. Lo que Dios ha prometido es inmutable; Él no cambia y sus promesas siguen vigentes para quienes creen y permanecen en Él.
El ABC de la Biblia
A – Admitir
El primer paso para acercarnos a Dios es reconocer nuestra condición. La palabra “pecado” significa errar al blanco, fallar al estándar perfecto de Dios.
La Escritura nos recuerda que solamente mediante el poder de Cristo podemos ser transformados.
“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él.” (2 Corintios 5:21)
Admitir nuestra necesidad de Dios abre la puerta a una vida nueva.
B – Biblia
La Biblia es la revelación de Dios para nuestras vidas. No fue escrita para permanecer cerrada en un estante, sino para ser leída, estudiada y aplicada cada día.
Samoya enfatizó que debemos acercarnos a la Palabra diariamente, porque en ella encontramos dirección, corrección, esperanza y fe.
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito…” (Juan 3:16)
“Que Cristo murió por nuestros pecados conforme a las Escrituras.” (1 Corintios 15:3)
La Palabra de Dios sigue siendo verdadera hoy. Lo que Él prometió, lo cumplirá.
C – Confesar
La salvación no se trata solamente de conocer información acerca de Dios, sino de responder a ella con fe.
“Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” (Romanos 10:9)
Confesar a Cristo significa reconocerlo como Señor de nuestra vida y caminar en obediencia a Él.
Una invitación para todos
El mensaje concluyó recordando que el evangelio es sencillo, pero poderoso. Cuando admitimos nuestra necesidad, nos sumergimos en la Palabra de Dios y confesamos a Jesucristo como Señor, comenzamos una transformación que impacta toda nuestra vida.
La Biblia sigue siendo el mapa seguro para cada creyente. Leerla diariamente no es una obligación religiosa, sino una oportunidad para conocer más profundamente al Dios que nos ama y cumple cada una de sus promesas.
“El ABC de la Biblia , no es solo conocimiento; es el comienzo de una relación genuina con Dios.”







