Por: Mercedes Xiques
El pasado domingo, en la iglesia El Búnker, el pastor Ronald Díaz compartió un mensaje que no solo motivó, sino que confrontó directamente la zona de comodidad de los asistentes. Bajo el título “Afuera de la barca”, y basado en el Evangelio de Mateo 14:29, la enseñanza formó parte de la serie “Héroes”, una línea que, según sus propias palabras, “nos va a incomodar, porque realmente nos hará ver si nos hemos estancado por años”.
El servicio inició con palabras de reconocimiento hacia quienes están activos dentro de la iglesia: aquellos que están dando la milla extra, comprometidos y generando resultados. Ese punto de partida marcó el tono del mensaje: acción, compromiso y crecimiento.
Lo seguro te está limitando
El primer punto fue directo: lo seguro te está limitando.
El pastor expuso cómo muchas personas se acomodan tanto en su realidad que terminan creyendo que fueron destinadas a quedarse allí. Factores como la edad, el idioma o pensamientos como “ya para qué” se convierten en barreras que frenan el avance.
En medio de esta reflexión, dejó una frase clave:
“Lo cómodo no es pecado, pero sí es un límite.”
La enseñanza no condena la estabilidad, pero sí advierte del peligro de quedarse atrapado en ella.
Nunca sabrás si puedes, si no sales
El segundo punto, basado en Mateo 14:28, profundizó en la necesidad de dar el paso.
El pastor lo expresó con claridad:
“La fe no se demuestra pensando, se demuestra saliendo.”
Salir implica dejar la zona de confort, romper con los pretextos y enfrentar esas ideas que detienen el crecimiento.
En este punto, dejó dos opciones claras:
- Ver cómo se trabaja en la iglesia y no moverse.
- Ser parte del equipo o quedarse sentado en la barca.
La decisión es personal. No hay punto intermedio entre avanzar o permanecer.
También enfatizó que Dios no limita a nadie, pero sí espera un corazón dispuesto a servir, recordando que al dar el paso, Dios te va a sostener.
Es mejor hundirse intentando … que quedarse mirando
El tercer punto elevó el nivel de confrontación con una frase que resume la esencia del mensaje:
“Es mejor hundirse intentando… que quedarse mirando.”
Aquí el enfoque no está en evitar el error, sino en evitar la pasividad. No intentar, quedarse observando, es la verdadera limitación.
Este llamado conecta directamente con el propósito de la serie “Héroes”: formar personas dispuestas a avanzar, a comprometerse y a generar impacto.
Un mensaje que exige una decisión
Más allá de la enseñanza, el pastor Ronald Díaz dejó ver resultados concretos: equipos más comprometidos, mayor dedicación y una iglesia en movimiento.
Pero el mensaje no termina en el servicio del domingo. Termina en una decisión personal.
No es sobre inspiración momentánea.
Es sobre lo que haces después.
Porque puedes seguir escuchando, tomando nota, pensando…
o puedes moverte.
Puedes seguir viendo cómo otros avanzan…
o decidir salir de la barca.
La pregunta no es si el mensaje fue bueno.
La pregunta es incómoda, pero necesaria:
¿Qué estás haciendo tú con lo que escuchaste?
Si este mensaje habló a tu vida, no lo dejes en palabras.
Compártelo, conversemos sobre esto… pero sobre todo, da el paso.





